História Sombras De Los Titanes: El Tigre - Capítulo 19


Escrita por: ~

Postado
Categorias Originais
Personagens Personagens Originais
Tags Drama
Exibições 10
Palavras 2.515
Terminada Não
NÃO RECOMENDADO PARA MENORES DE 16 ANOS
Gêneros: Ação, Aventura, Drama (Tragédia), Fantasia, Ficção, Luta, Sobrenatural, Super Power
Avisos: Sexo, Violência
Aviso legal
Todos os personagens desta história são de minha propriedade intelectual.

Notas do Autor


Debo agradecerles a todos los que siguen mi fanfiction, gracias a ustedes las vacaciones ante sido increíbles, me han ayudado mucho en mi viaje como novelista, y por eso gracias. Espero les guste este nuevo capitulo <3.

Capítulo 19 - El Valle De Los Dioses.


       Jack ya había despertado de su siesta, había tenido un sueño muy extraño, recuerdos de su niñes habían salido a la luz haciendo que se llenara de una dulce nostalgia, nostalgia de cuando las cosas era buenas y nadie sabia la guerra que se avecinaba. Una voz ténue resonaba por las paredes de la cueva en la que se encontraba Jack, poco a poco la dicha voz se hizo mas fuerte hasta convertirse en una voz fuerte y clara, era la inconfundible Elena quien avisaba a Jack que el peligro había amaimado y que la selva volvía a ser segura.

- ¡Jack!..., ¡Jack debemos darnos prisa!.- Dice Elena un poco angustiada.

- ¿Los sacerdotes ya se fueron?.- Dice Jack con un poco de pereza.

- Se fueron… pero si los conozco bien vendrán otra vez con mas refuerzos a buscarnos, de eso no hay duda… .- Dice Elena con mucha seguridad de sus palabras.

- Si es lo dices entonces no tenemos tiempo que perder.- Dice Jack que apenas se levantaba de una cama improvisada que había fabricado con un poco de piel y ramas.

       Jack al igual que Elena se encontraban inmersos en Shambhala, la cueva de las arañas no era el mejor lugar para descansar sin embargo las sombras habían echo un irónico buen trabajo ahuyentando a las arañas gigantes de la zona, pero de todas formas era un lugar muy peligroso, pues ahora estaba infestado de sombras nivel uno y arañas gigantes. Elena ya había recogido el campamento y lo guardó en su bolso, habían pasado la noche en la cueva luego de haber sido perseguidos por la inquisición. Durante los últimos diez y nueve años Salazar había juntado un gran ejercito contra la orden de los sacerdotes, y luego de haber juntado la suficiente fuerza se expuso a sí mismo como el mesías de una nueva era sin sacerdotes que controlaran el curso de esa nueva era, sus palabras convencieron a muchos y obtuvo la alianza con Icaria, algo que muchos nunca se esperaron, sin embargo Arcadia y Shambhala se opusieron a sus ideales, un grave error, sus ejércitos arrasaron con las ciudades pasificas de Shambhala y tomaron sus tierras, ahora Arcadia es la única isla que no ha sido tomada por las garras de la inquisición, muchos no comprendían porque sacerdotes ayudarían a un genocidio masivo, tal vez por mismas razones que tenían todos, el miedo a ser exterminados…

       Elena y Jack ya habían dejado la cueva atrás y se dirigían a un lugar seguro, muchos hablaban de un campamento de refugiados de Elotwon en lo profundo de la selva, el General Aaron les había dado el informe completo, y si eran cierto los rumores, el campamento tendría la cantidad de gente suficiente para darle cara a Salazar y por obias razones encontrarla era imperativo para ganar la guerra contra la inquisición. Elena y Jack caminaban por un sendero que se adentraba cada ves mas en la muy frondosa selva, por suerte las armas que cargaban en ese instante le servían perfecto para cortar las enredaderas del sendero, un mal presentimiento alertó en silencio a Jack, y durante diez años de entrenamiento en solitario lo habían vuelto muy sensible del peligro, Elena todavía no se mostraba para nada alarmada, pero eso no tranquilizó a Jack, el sabia por sus instintos que debía permanecer alerta.- ¿Que tienes Jack?… .- Dice Elena luego de que volteara para asegurarse de que Jack la seguía a una buena distancia para que así ni se perdiera en la selva traicionera, Jack no dijo nada, solo arrugó la cara como si estuviera esperando ser atacado mientras que sostenía con la palma de su mano el mago de su sable, Elena vio la reacción de Jack y casi de inmediato sacó su ballesta, esta era la arma preferida de Elena por ser muy efectiva a corto y largo alcance.- Hay algo que no me gusta de esto… .- Dice Jack con un poco de cautela, y al poco tiempo de haber dicho esto una decena de salvajes cayeron de las copas de los arboles gritando y moviendose bruscamente, Elena disparó su ballesta contra los salvajes pero fue en vano pues esquivaron las flechas, la velocidad de los salvajes era imprecionante, por otro lado Jack ya había desenvainado su sable y la blandía contra los salvajes que se le acercaban, de forma exitosa había apuñalado a dos de los salvajes y seguido peleando contra ellos, Elena había lanzado sus flechas contra los salvajes tiradores que se encontraban en las ramas mas altas de los árboles, disparó tres flechas las cuales dieron en el blanco y atravesaron el hombro de tres tiradores, Jack analizaba la situación en la que se encontraba y optó por usar el reiki, si seguían luchando contra ellos pronto se cansarian y terminarían muertos, luego de empujar a un buen número de salvajes con un tronco adyacente, corrió rápido hacia un lugar alto, y en un solo giro de su pie había sacado a un tigre siberiano de su pecho, esto conmocionó de gran manera a los salvajes, pero Jack no les dio tiempo de pensar y abalanzó el tigre sobre ellos, el tigre atravesaba a los salvajes como un espíritu puro, y al ser atravesados por el tigre se desmayaban con la mirada perdida, el tigre había devorado su espíritu, los demás salvajes que quedaron huyeron despavoridos ante la gran amenaza que representaba Jack.

       Hasta el último de los salvajes huyeron muertos de miedo por el reiki de Jack, Elena se acercaba con una sonrisa hacia Jack mientras guardaba su ballesta en su cintura.- ¡Nunca me canso de ver tu reiki Jack!, ¡es una de las cosas por las que te amo!.- Dice Elena aun con su sonrisa en la cara, Jack le respondió con una sonrisa leve y se acerco hacia Elena mientras colocaba su sable en su vaina, Jack miraba fijamente a Elena con sentimientos encontrados, de igual modo Elena miraba a Jack con sutileza , la cual culminó en un beso romántico, el ligero roce de sus labios hacían un poco mas especial el beso de ellos, Jack acariciaba la mejilla de Elena mientras la besaba con mucha delicadeza, mientras Elena acariciaba el pelo de Jack mientras que este la besaba, y luego se unos segundos culminaron su apasionado beso al recordar que se encontraban en un lugar peligroso, y obligados por la situación tuvieron que seguir moviéndose. La escaramuza con los salvajes había despejado parte del sendero que estaban siguiendo por lo que avanzaron con una mayor rapidez a la original, Jack se mantenía aun detrás de Elena pues ella usaba el Neshamá para hacer que las enredaderas se apartaran como si fueran serpientes que se movían por las ramas, Jack no sabía hacer eso pues no había estudiado lo suficiente cuando se encontraba en la antigua ciudadela, algunos decían que durante los comienzos de la guerra la ciudadela fue el primer blanco junto con maestros sacerdotes y los que se encontraban a rangos debajo de ellos. Elena se había detenido de repente mientras que las enredaderas aun "vivas" se movían, Jack no entendió la razón por la que Elena se había detenido, por lo que se acercó a ella y así preguntarle la razón de su impacto, al estar junto a Elena, Jack descubrió la razón de porque ella se había detenido, unos enormes pilares bellamente decorados y pintados se encontraban en los siguientes metros, los pilares se extendían por cuatro kilómetros cuadrados.- ¿Crees que estemos cerca?… .- Dice Elena esperando respuesta de Jack.- Eso espero… el futuro de Troterum depende de ello…. .- Dice Jack respondiendole a Elena con una mirada de asombro dirigida hacia los pilares y su gran altura, rápidamente reaccionaron y siguieron su búsqueda por la selva atravesando el valle de los dioses, cada pilar cuenta la historia milenaria de Troterum y de sus héroes tambien, la tribu de los Propetas habían construido los pilares en honor a sus dioses hace incontables años, lo mas increíble de todo es que encontrarlos era una prueba mas de lo increíble que eran para construir cosas para que perduraran con el pasar del tiempo.

       La noche estaba llegando a la selva, animales peligrosos anunciaban su próxima llegada, Jack captó el mensaje y decidió no seguir avanzando por la selva a obscuras y comenzó a preparar un campamento con la ayuda de Elena, extrañamente Jack comienza a recordar la primera vez que Elena y él se cruzaron por primera vez, los corredores de la antigua ciudadela resaltaron su naturaleza mágica, capaz de separar como de reunir personas, Jack lo recordaba como si hubiese sido ayer, tal vez no con gran exactitud pero disfrutaba recordarlo como podía, el sol comenzaba a esconderse detrás de la cordillera, un poco de luz estelar se asomaba por el oeste dándole un matiz rojizo al cielo, pocas cosas se merecían comparar con tal belleza, Elena se encontraba en el punto de reunión preparando una fogata para pasar la noche, y luego de unos minutos el sol se había escondido completamente de la vista, las estrellas brindaban una luz ténue que infundía en la persona que lo viera un sentimiento de belleza, la humilde luz de las estrellas brindaban una sensación de compañía en consuelo por la ausencia de la luz mayor, la luna era una invitada reluciente que destacaba con la ayuda de sus amigas las estrellas, todo esto combinado con un cielo azul profundo con pequeños conglomerados de nubes que le daban el ambiente fantástico que se necesitaba para hacer de ese momento una noche especial. Jack ya había recogido las ramas y hojas necesarias para formar un refugio, rápidamente Jack lo armó y colocó a un lado de la fogata que había encendido Elena anteriormente para concentrar un poco de calor, Jack y Elena se acostaron juntos en el refugio que había preparado Jack, los dos estaban acurrucados para conservar su calor corporal, y al estar los dos uno frente a el otro Jack deslizó su mano desde la cadera de Elena hasta sus hombros, la mirada de Elena se enfocaba en Jack mientras que el acariciaba su rostro, Jack solo se deslizó mas hacia adelante y logró besar a Elena, esta le respondió muy apasionadamente, las luciérnagas comenzaban a salir de su frío escondite haciendo que ilumiran el campamento con su luz sublime, poco a poco la temperatura en su pequeño refugio se fue elevando, Elena no pudo soportarlo mas, se posicionó encima de Jack mientras que aun continuaban sus apasionados besos, las luces ténues de las luciérnagas daba el ambiente perfecto, y junto con la belleza del cielo nocturno no había mejor momento, Elena se quitaba lentamente su traje mientras que aun se encontraba encima de Jack, este solo podía ver con deseo a Elena mientras se preparaba para el acto, y justo antes de empezar comenzaron besándose un poco mas… .

       La noche ya había pasado llevándose consigo los recuerdos de aquella noche de romance y pasión, Jack apenas se despertaba cuando pudo notar que se encontraba rodeado por muchas personas enmascaradas con pintura tribal en su cuerpo, Elena todavía se encontraba somnolienta por la noche tan profunda, uno de los hombres que se encontraban rodeando el campamento se acercó a Jack, este se quitó la mascara y vió fijamente a Jack, se trataba de un hombre de piel obscura con ojos de color marrón claro y con un pelo liso de color negro.

- Eres el hombre que invoca a espíritu de tigre?.- Dice el hombre con muchas seriedad.

- Si… lo soy… .- Dice Jack notando que no había escapatoria posible, las demás personas que se encontraban vigilando las acciones de Jack empezaron a murmurar de asombro.

- será mejor que nos acompañes antes de que los kabuki sepan que estan aquí.- Dice el presunto líder de la tropa.

- Siento decirte… que no podre acompañarte amigo… estamos en una misión de búsqueda- Dice Jack con un poco de tono bromista al principio, terminando con voz seria.

- Creo que no has entendido, si no quieres morir es mejor que nos acompañes.- Dice el hombre que se encontraba delante de Jack.

       Elena apenas se levantaba cuando terminaron de hablar, pero al alzar su vista hacia Jack pudo notar que se encontraba rodeada, Jack se acercó a ella y le señaló sus cosas para que las tomara rápidamente, Elena reaccionó rápido ante la situación que por su puesto no entendía, Jack omitió las explicaciones a Elena para que tardaran menos en prepararse, pasado unos minutos Jack y Elena ya habían guardado sus cosas, el líder de la tropa de hombres enmascarados les dio la señal de avanzar, Jack y Elena le siguieron aun con dudas respecto a sus intenciones, luego de unos minutos mas caminando se encontraban a las orillas del valle de los dioses, la distancia que recorrieron fue muy extensa y sin paradas, todos estaban exhaustos por la larga caminata ya que por obias razones no se permitían el lujo de descansar, la inquisición podría estar siguiendo su rastro por la selva, eso sin mencionar a la tribu de salvajes que probablemente los estarían buscando. Pronto llegaron a un lago con varias lianas por encima de este, los bordes del lago estaba custodiado por mas selva frondosa parecía ser el fin del camino, el líder de los hombres enmascarados hizo tronar sus dedos y movió su cabeza como si quisiera decirle algo a sus hombres, pronto otra persona caminó hacia al frente de entre un grupo de guerreros, este llevaba con sigo una trompeta que traía en sí una cuerda en donde se pudiera sostener del hombro, el hombre tocó la trompeta al llegar al extremo del lago durante unos segundos, y al poco tiempo pequeñas burbujas comenzaron a salir del fondo del lago, solo pasaron segundos cuando las pequeñas burbujas se hicieron tan grandes que una parte del lago parecía un caldero hirviente, y de la nada una parte de el lago se solidificó en piedra formando un camino recto por donde se podía cruzar, al final se podía observar un gran peñasco, al pie de este se podía ver que una cueva se hacia aparente, el líder de los guerreros enmascarados siguió su camino por el sendero echo de piedra, sus hombres le siguieron de igual forma, Elena y Jack los acompañaron asombrados por lo que acababan de presenciar, al llegar al final del camino, todos, incluidos Elena y Jack avanzaron por la gruta del peñasco, dentro, varias gotas de agua caían haciendo un sonido peculiar por el eco, luego de un par de minutos Jack llegó a divisar desde lejos una tenue luz que se agrandaba y opacaba, al llegar al origen de la peculiar luz sus ojos fueron asombrados al poder ver una cueva inmensa en donde varias personas vivían organizadas en el suelo y en las paredes de la cueva, esta estaba bien iluminada por antorchas y un gran agujero que dejaba entrar luz solar a la caverna.- Esta es la aldea de Tamer… o… lo que queda de ella… .



Gostou da Fanfic? Compartilhe!

Gostou? Deixe seu Comentário!

Muitos usuários deixam de postar por falta de comentários, estimule o trabalho deles, deixando um comentário.

Para comentar e incentivar o autor, Cadastre-se ou Acesse sua Conta.


Carregando...